“Los tiempos cambian”, es una frase que se escucha de generación en generación. La revolución feminista reforzó los cuestionamientos del “amor romántico”, la monogamia y el “te amo para siempre”. Gran parte de los adolescentes y adultos jóvenes se rehúsan a vivir la típica relación amorosa que estuvo tanto tiempo arraigada en la sociedad. Los celos posesivos, el control constante y el pasar la vida entera con una sola persona son prácticas que dejaron de ser usuales.
































