Entre las múltiples pantallas que hoy comparten la atención del usuario, el televisor continúa siendo el centro del entretenimiento en el hogar. En América Latina, los adultos dedican en promedio 2 horas y 23 minutos diarios exclusivamente a mirar TV tradicional, según un informe de Statista. Este dato no solo revela un hábito arraigado, sino también una necesidad: la de elegir productos que estén a la altura de las expectativas actuales en calidad, conectividad y eficiencia energética.

































