A 150 días del inicio de los Juegos Sudamericanos 2026 donde la provincia de Santa Fe será la sede, vale la pena sacar del baúl de los recuerdos un acontecimiento que marcó un antes y un después en la rica vida del atletismo provincial.
La segunda edición fue en 1982 y la capital provincial fue subsede, como ocurrirá ahora con los Suramericanos 2026. La crónica de aquella jornada que cambió para siempre la vida del atletismo regional. Breve repaso de su historia.

A 150 días del inicio de los Juegos Sudamericanos 2026 donde la provincia de Santa Fe será la sede, vale la pena sacar del baúl de los recuerdos un acontecimiento que marcó un antes y un después en la rica vida del atletismo provincial.
En 1982, la “bota” también fue escenario de un evento de semejante envergadura: los Juegos Deportivos Cruz del Sur, que posteriormente se llamaron Odesur. Aquella fue la segunda edición y, para ese entonces como ahora, se llevaron a cabo distintas obras de importancia. Por caso, la pista de atletismo en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) "Pedro Candioti".
El miércoles 24 de noviembre del 82 El Litoral tituló: “Inauguraron la pista de atletismo” junto a una fotografía del acto oficial.
“Lúcidos contornos alcanzó anoche la inauguración oficial de la pista de atletismo del Centro de Alto Rendimiento Deportivo de Santa Fe ubicada en el sur de nuestra ciudad, área del parque General Belgrano y que servirá de escenario a las pruebas de esa disciplina en los II Juegos Deportivos Cruz del Sur, que habrán de comenzar el próximo viernes”, describió el vespertino.
En el artículo se destacó que “la pista de solado sintético se constituye en la mejor y más moderna que dispone el país, única en el interior –sólo existe una, que está deteriorada en el CEDENA, de Buenos Aires–, y además una de las mejores de Sudamérica. Consta además con una infraestructura moderna que satisface las necesidades más exigentes”.
“El público colmó las instalaciones, ubicándose en las tribunas y otros sectores alrededor de la pista. La ceremonia comenzó poco después de las 19, con la entonación del Himno Nacional, procediéndose a descubrir una placa y a la bendición de las instalaciones. El acto fue presidido por el ministro de Acción Social de la provincia y titular del ente organizador de los juegos”, agregó.
“En la oportunidad, entre otras cosas, el doctor Capisano expresó: ‘Cómo no hemos de sentir el corazón estremecerse de emoción, cuando hace pocos meses esta realización, este centro de alto rendimiento deportivo era solamente un sueño en la cabeza de los jóvenes atletas o en la mente de los dirigentes deportivos’”, sumaba.
Y cerraba: “Posteriormente se realizaron las pruebas atléticas previstas, con la participación de destacados deportistas argentinos —algunos estarán en los juegos—, las que fueron seguidas con vivo interés por el público, que puso un digno marco al acontecimiento”.
El Club Atlético Velocidad y Resistencia de Santa Fe fue fundado el 2 de febrero de 1933 por un grupo de entusiastas que impulsaban distintas disciplinas. La reunión inicial tuvo lugar en la casa de la familia Kirschner, en calle 4 de Enero 1653, donde también funcionó la primera secretaría de la institución, según se cuenta en el sitio oficial de la institución.
En 1934, la entidad se convirtió en una de las fundadoras de la Federación Santafesina de Atletismo, luego transformada en la Asociación Santafesina. Desde sus inicios, tuvo un rol clave en el desarrollo de la disciplina, consolidando un espacio organizativo fundamental para el crecimiento del atletismo local.
Durante sus primeros años, el club organizó los tradicionales Torneos Intercolegiales, iniciados en la década del 40 y vigentes hasta 1958. Estas competencias marcaron a generaciones de jóvenes y fueron semillero de destacados atletas santafesinos, en una etapa de fuerte impulso al deporte formativo.
Pese a su crecimiento, Velocidad y Resistencia fue durante décadas una institución nómade, sin sede propia. Recién en 1968 adquirió un predio en la zona de La Guardia y Colastiné, donde comenzó a desarrollar su infraestructura, en paralelo a una etapa de expansión del atletismo que luego tendría su punto de inflexión con la creación del CARD.
La naturaleza vs. el CARD
Una de las etapas más tristes del histórico predio se vivió en la inundación que golpeó a Santa Fe en 2003. Quedó bajo 2 metros 80 centímetros de agua y las instalaciones severamente afectadas. Según una crónica de El Litoral de 2016, la reconstrucción comenzó al año siguiente; “la pista recibió una nueva capa de sintético para continuar la historia”, asegura el artículo.
En los años siguientes, sendas tormentas también afectaron al lugar de entrenamiento y los depósitos. Algunas de las más recordadas ocurrieron en 2012 y otras en 2016, con una fatídica seguidilla.
“Arrancó los árboles de raíz, los desparramó sobre la pista; en el equipamiento, un parante de garrocha quedó totalmente inutilizado, los otros averiados y las colchonetas de garrocha y salto en alto volaron más de 100 metros, mojadas y ya con los cobertores desgarrados”, se publicó en este medio.
Las obras para renovar el CARD
Las obras que se llevan a cabo en el CARD incluyen el recambio completo de la pista, con una inversión de 4.000 millones de pesos. Será homologada por World Athletics y contará con un solado sintético de clase 1, similar al utilizado en París para los Juegos Olímpicos.
Tendrá 400 metros, con diez carriles en recta y ocho en curva, e incorporará instalaciones para todas las disciplinas atléticas: saltos, lanzamientos y pruebas de obstáculos.




