“Se extraña mucho, la familia, los amigos, son relaciones que no se reconstruyen, los lazos de familia son irreemplazables. Acá se extraña la tierra en la que nació, el idioma en el que uno habla, las cosas de las que se ríe… ¿Mi imagen de Argentina?, cuando uno va para allá se pone contento porque se reencuentra con los afectos y se adapta a la situación del país, pero cuando se vuelve para acá, se da cuenta de que acá todo funciona… Veo el futuro de Argentina con preocupación, pero no pierdo las esperanzas de que alguna vez podamos encontrar un camino para Argentina también”, cuenta Jorge, que es muy franco cuando dice que “no pienso en el retorno… En lo laboral, estoy acá y no veo la necesidad de regresar, me gustaría hacerlo algún día si las cosas cambian en Argentina, pero siento que mi vida está acá”.