En un mundo donde las barreras idiomáticas comienzan a romperse, la tecnología ha cumplido un rol fundamental en esta globalización. Con cientos de traductores en línea, subtítulos y aplicaciones en los celulares, la comunicación fluyó más y mejor en todo el mundo. Pero ¿Qué sucede con la lengua de señas? Una lengua que no emite sonido alguno para poder grabarla con un micrófono y traducirla.
































