"Hay una clara necesidad de desplazar más tráfico de la carretera al ferrocarril y al agua", afirma el Ministro Federal de Transportes, Volker Wissing (FDP). Pero, en estos momentos, las cosas no pintan nada bien para las vías navegables. El nivel del agua del río Elba es tan bajo, que hace semanas que no circulan barcos por él. Y en el Rin, la vía fluvial más importante de Europa, los barcos solo van cargados a una mínima parte de su capacidad por la falta de agua.

































