La política británica Ángela Rayner presentó este viernes su renuncia a todos sus cargos en el Gobierno y dentro del Partido Laborista, luego de que se confirmara que no pagó el impuesto correspondiente por la compra de una segunda vivienda. La hasta entonces viceprimera ministra reconoció su error y asumió la responsabilidad, lo que marcó un giro inesperado en la gestión de Keir Starmer.


































