La ruta se abrió de golpe y el viaje terminó convertido en una escena de humo, fierros retorcidos y gritos desesperados en la montaña ecuatoriana.
Otras 29 personas resultaron heridas. El siniestro ocurrió a la altura del kilómetro 57, en el sector Puente El Chorro, y obligó a desplegar un amplio operativo de rescate.

La ruta se abrió de golpe y el viaje terminó convertido en una escena de humo, fierros retorcidos y gritos desesperados en la montaña ecuatoriana.
El accidente ocurrió en la provincia andina de Azuay, cerca de Cuenca, cuando un colectivo de la Cooperativa San Luis perdió el control en la vía Cuenca-Molleturo y se precipitó a un abismo en el sector conocido como Puente El Chorro.
Después de la caída, la unidad se incendió casi por completo. Cuando llegaron los equipos de emergencia, el vehículo ya estaba envuelto en llamas, lo que complicó tanto el rescate de sobrevivientes como la recuperación de las víctimas fatales.
El último balance difundido por el ECU 911 elevó la cifra a por lo menos 14 muertos y 29 heridos. Durante las primeras horas, los reportes hablaban de un número menor de víctimas, pero el saldo fue creciendo a medida que avanzaron las tareas de búsqueda y remoción en la zona del siniestro.
Varios de los heridos fueron asistidos en el lugar con traumatismos severos y luego trasladados a distintos centros de salud. En la emergencia intervinieron bomberos, personal del Ministerio de Salud, ambulancias del IESS, la Cruz Roja y agentes de tránsito.
Uno de los sobrevivientes contó que el colectivo circulaba con aparente normalidad hasta que se escuchó un ruido y el chofer perdió el control. Según ese testimonio, varios pasajeros lograron salir como pudieron antes de que el humo y el fuego terminaran de apoderarse de la unidad.
El jefe de Bomberos de Cuenca, Sixto Heras, advirtió que el escenario era especialmente complejo porque había víctimas fuera del vehículo, otras en el interior y algunas arrastradas hacia la zona del río. También explicó que debieron apoyarse en vehículos particulares para acelerar el traslado de heridos.
La violencia del impacto y la geografía del lugar volvieron más difícil el trabajo de los rescatistas. El sector donde ocurrió el hecho es una zona de montaña, con curvas, desniveles y condiciones que suelen complicar la circulación, sobre todo cuando el clima castiga la calzada.
Sobre las causas, las primeras versiones apuntaron a una posible falla en el sistema de frenos, aunque esa hipótesis todavía debía ser confirmada por los agentes encargados de la investigación técnica del accidente. Hasta ahora, no hubo una conclusión oficial definitiva sobre qué desencadenó la caída.
La tragedia reavivó además una preocupación de fondo en Ecuador, donde los siniestros viales siguen teniendo un peso alto. Según datos oficiales, en 2025 murieron unas 2.000 personas por accidentes de tránsito en el país, mientras que EFE señaló que los choques y vuelcos de colectivos siguen siendo una parte sensible de esa estadística.
Mientras continuaban las pericias y la búsqueda de posibles nuevas víctimas, la imagen que quedó de Puente El Chorro fue la de un colectivo consumido por el fuego al fondo del barranco, en una de esas escenas que dejan a una ruta marcada mucho después de que se apagan las sirenas.




