Este 21 de abril de 2026, el Reino Unido se detiene para conmemorar el centenario del nacimiento de Isabel II. La fecha no es solo un ejercicio de nostalgia; es una reafirmación de la identidad británica en un momento de fragilidad institucional. A casi cuatro años de su partida, la "Reina Eterna" sigue siendo el estándar de oro de una monarquía que hoy lucha por mantener el equilibrio entre la tradición y las crisis personales de sus herederos.


































