La situación de los desplazados alojados en refugios improvisados en la Franja de Gaza se ha visto agravada por los fuertes vientos y las lluvias torrenciales que azotaron Gaza durante las últimas noches. El mal tiempo hizo que las endebles tiendas y refugios se desgarraran e inundaran, mientras que la ropa y las mantas quedaron empapadas. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios confirmó que "muchas personas sufrieron por el frío en estas condiciones, mientras que el peligro de enfermedades ha aumentado aún más en medio de la miseria agravada por las inundaciones".

































