Una mujer fue condenada a 12 años y seis meses de prisión en España por intentar asesinar a su expareja mediante un método estremecedor: utilizó a su propio hijo, de apenas siete años, para hacerle llegar un chocolate contaminado con veneno para ratas. La Justicia determinó que el plan fue deliberado y que puso en riesgo tanto a la víctima como al menor.



































