La ordenanza administrativa número 666 aprobada por el ministro de Justicia de Brasil, Sérgio Moro, busca facilitar la deportación de "extranjeros que representen un peligro para la seguridad” del país o impedir de antemano que entren a su territorio. Las críticas no se han hecho esperar. "En Brasil no ha pasado nada que justifique una ordenanza como esa”, dice la abogada Tania Maria de Oliveira, de la organización no gubernamental Asociación Brasileña para la Defensa de la Democracia, en entrevista con DW.
































