El excanciller uruguayo Francisco Bustillo, que renunció esta semana en medio de un escándalo por el ocultamiento de información a la Justicia, explicó hoy que le pidió "figuradamente" a su exsegunda Carolina Ache que perdiera su teléfono móvil, señaló que ella estaba al mando del ministerio cuando se le entregó el pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset e insistió en que ese trámite "fue ajustado al marco normativo". Bustillo expresó estos conceptos en un escrito que repartió a la prensa después de declarar ante el fiscal de Delitos Económicos de Primer Turno, Alejandro Machado, que investiga la entrega de un pasaporte a Marset, en noviembre de 2021, cuando estaba preso en Dubai por haber intentado entrar al país con documentación paraguaya falsa.

































