A petición de la familia Orlandi se abrieron este jueves la llamada “Tumba del Ángel”, en la que se creía estaba enterrada la princesa Sofía von Hohenlohe, fallecida en 1836, y la adyacente, de la princesa Carlota Federica de Mecklemburgo, que murió en 1840. Pero aparecieron totalmente vacías. La familia buscaba los restos de la joven después de que recibieron algunas pistas anónimas de que podría estar enterrada en este cementerio teutónico en el interior de las murallas del Estado pontificio.































