Franco, que impuso una dictadura tras ganar la Guerra Civil de seis años (1936-1939), hizo el testamento el 20 de febrero de 1968, casi ocho años antes de fallecer. Su patrimonio entonces estaba formado por el Pazo de Meirás, un palacete en Galicia, que constituye la parte más valiosa de la herencia, así como otras fincas e inmuebles, valores en sociedades y cuentas.



































