Es uno de los hombres más ricos del mundo, así que no es de extrañar que no haya escatimado gastos para la boda de su hija. El sultán de Brunéi ha organizado una magnífica celebración de siete días para la sexta hija que tuvo con su exesposa, la princesa Fadzillah Lubabul. La novia tomó prestadas varias piezas del increíble joyero real de su madrastra, la reina de Brunéi.































