El lago de Furnas, donde el desprendimiento de una roca sobre turistas dejó al menos 10 muertos, debió haber sido cerrado producto de las intensas lluvias que se registran en la zona, comentó una geóloga. Para la agencia meteorológica Metsul, el fenómeno que provocó el incidente había sido advertido, pero el aviso no llegó a sus destinatarios.


































