Los bomberos continúan con el rescate de personas en pueblos aislados o que han quedado atrapadas en sus casas, 48 horas después de las graves inundaciones que han causado al menos 14 muertos y más de 20.000 evacuados de la región italiana de Emilia-Romagna, mientras se temen nuevas lluvias con casi todos los ríos en estado de alerta.


































