El presidente de México, Andrés López Obrador, admitió este viernes que la liberación de Ovidio Guzmán, hijo del célebre Joaquín El Chapo Guzmán, poco después de ser arrestado en Culiacán, fue para evitar poner en peligro "las vidas de las personas", en una decisión que supone una rendición frente al narcotráfico.

































