Un hombre que se sentó a almorzar durante su jornada laboral como cualquier otro día sufrió un percance que casi termina con su vida cuando se atragantó con un pedazo de comida y no podía pedir ayuda.
Se trata de un trabajador del sector de la salud identificado como Ilyas Yildir que se encontraba en su oficina comiendo cuando se atragantó. El hecho quedó registrado por las cámaras del lugar..

Un hombre que se sentó a almorzar durante su jornada laboral como cualquier otro día sufrió un percance que casi termina con su vida cuando se atragantó con un pedazo de comida y no podía pedir ayuda.
El hecho ocurrió en Turquía y el protagonista fue Ilyas Yildir, un trabajador del sector salud que se encontraba comiendo solo en su oficina cuando, de un momento a otro, comenzó a presentar dificultades para respirar.
En el clip, de menos de 30 segundos, se observa cómo primero intenta mantener la calma, se lleva las manos al cuello y comprende que un trozo de comida estaba bloqueando por completo sus vías respiratorias.
Lejos de quedarse inmóvil, Yildir tomó una decisión crucial: se ubicó detrás de una silla y utilizó el respaldo para presionar con fuerza su abdomen, aplicándose a sí mismo la maniobra de Heimlich. Tras varios segundos de angustia, logró expulsar el alimento y recuperar la respiración, evitando así una situación que pudo haber tenido consecuencias fatales.
En entrevista con medios locales, el hombre explicó que todo sucedió muy rápido. “Me distraje por un momento mientras comía y, de repente, sentí que no podía respirar. Pero no entré en pánico porque sabía qué debía hacer”, relató. Su formación como instructor en primeros auxilios fue clave para reaccionar con precisión y calma.
Yildir aprovechó su experiencia para recalcar la importancia de conocer bien esta técnica, especialmente en situaciones donde no hay nadie más alrededor para ayudar. “Muchas personas han visto la maniobra de Heimlich en videos o películas, pero es fundamental saber cómo aplicarla correctamente cuando las vías respiratorias están completamente obstruidas”, señaló.
La maniobra consiste en pararse por detrás del paciente, rodearlo con los dos brazos alrededor del tórax. Poner una mano como un puño por encima del ombligo (debajo de las costillas), mientras la otra mano envuelve a esa mano y empieza a realizar presiones rápidas hacia arriba y hacia adentro. Esto debe realizarse varias veces hasta que salga expulsado el objeto o el alimento. Esta técnica hace que aumente la presión del tórax, provocando la expulsión del alimento.
Para evitar atragantamientos hay que masticar suficientes veces para poder hacer una buena digestión; no ingerir trozos grandes de comida; comer despacio y masticar; recordar que la carne es difícil de disolver para el tubo digestivo. Con respecto a los niños, hay que evitar dejarlos solos y no comprar juguetes que tengan piezas muy pequeñas. Si el atragantamiento fue por un elemento punzante, pasada la emergencia se debe concurrir al médico para realizar un control y seguimiento.




