“Habría sido fácil un combate de exterminio. Habríamos ganado, pero ¿a qué costo?”, ha asegurado Durazo en la peculiar autocrítica de uno de los funcionarios más cuestionados tras el fracaso militar en Sinaloa. El general Sandoval, apoyado con mapas y vídeos tomados por soldados en medio de la refriega, detalló la reconstrucción de los hechos de ese jueves 17 de octubre. Las ruedas de la Justicia en Washington habían comenzado a moverse de tiempo atrás, desde abril de 2018, cuando el distrito de Columbia emitió la orden de captura de uno de los herederos de El Chapo por el tráfico a Estados Unidos de metanfetaminas y fentanilo, una droga que ha disparado la crisis de opiáceos en el país norteamericano. El Ejército mexicano recibió el 8 de octubre de 2019 una petición de colaboración de las autoridades mexicanas para capturar al delincuente, de alta peligrosidad.