Israel dio pasos para un posible ataque contra el grupo Hamás en Rafah, una ciudad de la Franja de Gaza desbordada por desplazados, pese a los temores de la ONU de una matanza de palestinos. Mientras tanto, el primer ministro palestino presentó su renuncia y abrió la puerta a una reforma del órgano de gobierno autónomo que Estados Unidos espera se haga cargo de Gaza tras la guerra.

































