El oficialista Partido Nacional (PN) se vio beneficiado con los resultados de las elecciones departamentales del pasado domingo en Uruguay, las que le permitieron arrebatarle tres gobernaciones al opositor Frente Amplio (FA). Este último, sin embargo, dentro del difícil momento por el que atraviesa luego de la derrota en las presidenciales del año pasado, encontró el consuelo de mostrarse invencible en los dos principales territorios del país: Montevideo y Canelones, que nuclean al 60% de la población del país.



































