Manifestantes iraquíes consiguieron abrir el portón exterior de la embajada de los Estados Unidos en Bagdad y amenazan con penetrar en el edificio principal de la sede diplomática. Protestan contra los bombardeos que ordenó Washington contra las milicias proiraníes que actúan en el país, a las que acusa de la muerte de un civil norteamericano. Los ataques de la Fuerza Aérea causaron unas 25 bajas entre los milicianos.
































