Alexéi Navalni, el envenenado opositor ruso que se recupera en un hospital en Alemania, quiere que le devuelvan la ropa con la que fue ingresado el pasado 20 de agosto en un hospital de la ciudad de Omsk (Siberia). El activista anti-Kremlin cree que las autoridades se quedaron con sus pertenencias para ocultar pruebas de lo que le ocurrió.
































