La operación, que se produjo antes del amanecer, ocurrió luego de que las autoridades nicaragüenses acusaran el 5 de agosto al obispo de la diócesis de Matagalpa, Rolando Álvarez -un abierto crítico del gobierno del presidente Daniel Ortega- de presuntamente "organizar grupos violentos” e incitarlos "a realizar actos de odio contra la población”, reportó la agencia de noticias ap, desde México.































