Dolores de cabeza, aguas tóxicas y miles de peces muertos: volver a la normalidad no está siendo fácil para los habitantes de East Palestine, un pueblo de 5.000 habitantes de Ohio (EEUU) donde el 3 de febrero descarriló un tren de 150 vagones que transportaba productos químicos altamente peligrosos para la salud y el medio ambiente.


































