El papa Francisco visita este lunes un cementerio indígena de la localidad canadiense de Maskwacis junto a sobrevivientes de los internados estatales por los que entre fines del siglo XIX y la década de 1990 pasaron unos 150.000 jóvenes nativos, que en muchos casos sufrieron abusos sexuales y físicos como parte de una política de asimilación forzada de sus costumbres.



































