El papa Francisco dijo que la enfermedad más grave "no es el cáncer, la tuberculosis o la pandemia", sino "el desamor, el no poder amar", y llamó a centrar la mirada en la "curación que más importa, la de los afectos", al dirigirse hoy a los fieles de diferentes países reunidos en la Plaza de San Pedro para la oración del Ángelus.



































