En un gesto que une fe, motores y solidaridad, el Papa León XIV fue sorprendido en la Plaza de San Pedro con un regalo poco habitual: una imponente BMW R18 blanca. El vehículo fue entregado por los “Jesus Bikers”, un grupo de motociclistas cristianos que recorrió kilómetros para acercarle este presente al Sumo Pontífice.


































