La edición 70.ª del Festival de la Canción de Eurovisión arranca este martes en Viena con la mirada puesta no solo en el escenario del St. Jakobshalle, sino también en los despachos y las redes sociales. Lo que debería ser una celebración de la unidad europea a través de la música se ha transformado en un escenario de fuertes tensiones políticas.


































