Hunt había descartado en una primera reacción el uso de fuerza militar. Las autoridades iraníes, ha advertido el ministro, “han escogido el camino peligroso de un comportamiento ilegal y desestabilizador” de la región. Además, el Ejecutivo de May ha aconsejado a todos los buques mercantes que navegan con bandera británica que eviten el estrecho de Ormuz. El Gobierno británico ha llamado a consultas al representante diplomático más elevado que Teherán tiene en Londres, su encargado de negocios, para expresar por la vía formal la queja que el propio Hunt ha transmitdo a las autoridades iraníes. El ministro informará este lunes al Parlamento del estado de la situación.

































