El episodio ocurrió cuando la joven frenó en plena ruta para levantar al animal con las manos, convencida de que se trataba de una pitón.
Una joven se detuvo en una ruta para manipular una serpiente que creyó inofensiva, pero era una “boca de algodón”. Terminó en terapia intensiva, recibió más de 70 dosis de antiveneno y la factura del hospital superó los US$1,5 millones.

El episodio ocurrió cuando la joven frenó en plena ruta para levantar al animal con las manos, convencida de que se trataba de una pitón.
Pero no era una especie inofensiva: era una “boca de algodón” (Agkistrodon piscivorus), una víbora venenosa cuyo veneno puede ser letal y que habita en el sureste de Estados Unidos.
La serpiente reaccionó al contacto y la mordió en una mano. El dolor fue inmediato y la situación se agravó en cuestión de minutos.
Una ambulancia llegó al lugar y la trasladó de urgencia a un hospital, donde ingresó a una unidad de cuidados intensivos para estabilizarla.
Según se informó, el brazo comenzó a inflamarse de forma considerable y tomó un color violáceo por el veneno. El equipo médico decidió aplicar un tratamiento excepcional: más de 70 dosis de antiveneno.
La paciente permaneció internada cuatro días y luego recibió el alta. En las imágenes difundidas se observa la inflamación marcada y cambios visibles en la coloración de la mano afectada.
Días después llegó el golpe inesperado: la cuenta del hospital. El total informado fue de US$ 1.578.649,37, incluyendo antiveneno y cuidados intensivos, una cifra que encendió el debate en redes.
El caso explotó en X: el video superó millones de reproducciones y los comentarios se repartieron entre la advertencia por la peligrosidad del animal y el asombro por el costo del sistema de salud.




