Este viernes 15 de agosto, Alaska fue escenario de una reunión histórica —y fuertemente controvertida— entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par ruso, Vladimir Putin. El encuentro se llevó a cabo en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, a pocos kilómetros de Anchorage, en medio de un clima cargado de simbolismo y protestas masivas.






























