Estados Unidos mantenía este martes negociaciones contrarreloj para evitar que Irán inicie en las próximas horas un ataque contra Israel que genere una regionalización del conflicto y un paso previo a una guerra. La reacción iraní tiene relación con el asesinato del líder militar de Hezbolá, Fuad Shuk, en Beirut (Líbano) el pasado 30 de julio, cometido por Israel. Hassan Nasrallah, líder político de la referida organización chií y cabeza más visible de la misma, aseguró que con este crimen se había entrado "en una nueva etapa del conflicto" y responderían de forma "inevitable" a la agresión israelí.





































