A mediados de julio, Netflix tiró una “bomba” para los usuarios de Argentina. Desde el 22 de agosto, cada usuario podrá ver el contenido sólo desde un domicilio. Así las cosas, se termina (en teoría) la posibilidad de compartir cuentas, incluso entre mismos integrantes de una familia que vivan en domicilios diferentes, algo muy habitual en estas tierras.


































