Algunos teóricos plantean escenarios del futuro no muy lejano en el que el espacio digital y la inteligencia artificial sufren una especie de colapso, al menos desde la mirada del mercado.
El acceso a la inteligencia artificial generativa es cada vez más fácil, pero no así el presupuesto para producciones de mayor calidad. Dos ejemplos del regreso “a lo humano”.

Algunos teóricos plantean escenarios del futuro no muy lejano en el que el espacio digital y la inteligencia artificial sufren una especie de colapso, al menos desde la mirada del mercado.
Se puede hablar del concepto del internet muerto que el propio Sam Altman de OpenAI ya ha remarcado ante el aumento de la actividad en internet de contenido o interacciones no creados por humanos, el cual llegó al 50% en 2025, o el de la burbuja de la IA, que creció ante la irrupción de Deepseck, que provocó golpes en acciones como las de NVIDIA.
Estas ideas giran en torno a cuestiones que las marcas han comenzado a observar y aplicar en sus campañas publicitarias: la búsqueda de ideas que regresen a lo humano.
El acceso a la inteligencia artificial generativa se ha masificado y cualquier usuario con acceso a internet puede desarrollar algún tipo de producto equiparable con lo que incluso grandes firmas han lanzado como publicidad.
El uso de esta herramienta brinda beneficios relacionados al plano económico y una reducción en el presupuesto de las empresas. Este elemento, desde la perspectiva de los gigantes de cada rubro, es observado como un sinónimo de mediocridad, creándose un nuevo concepto de exclusividad en las producciones de mayor costo.
Dentro del amplio espectro, resaltan dos trabajos realizados por Apple, la empresa tecnológica estadounidense, y Porsche, la firma de autos alemana.
En el primero de los casos, la pieza navideña “A Critter Carol” relata la experiencia de un grupo de animales que en el bosque descubren un iPhone 17 Pro y deciden grabar su propio contenido audiovisual. Los protagonistas son todas marionetas y la herramienta utilizada es el propio smartphone de la marca.
En el segundo de ellos, la empresa de autos trabajó con Parallel Studios en la historia de un Porsche 911 rojo de 1963 que “circula” las estaciones del año. El proyecto contó con animación dibujada a mano y técnicas 3D tradicionales.
En base a un estudio realizado por la consultora estadounidense Gartner, un 27% de organizaciones de marketing sigue con adopción limitada o nula de inteligencia artificial generativa en campañas publicitarias.




