En referencia a las alegrías o disgustos económicos que pueden surgir en base a este deporte, reflexiona: "Hoy los que hacen dinero son los que llegan a un nivel de grupos económicos, que las grandes empresas los buscan para hacer publicidad, como el Turismo Carretera, Turismo Nacional o el TC2000. Hay varios chicos que apuntan, lo que pasa es que estamos fuera de los presupuestos que se necesitan para llegar a los niveles altos. Hace algún tiempo lo intentó Ian Reutemann. El no pudo llegar por el presupuesto, pero estaba apuntando bien, ya estaba en la escuela de Ferrari con 16 años y es un gran piloto, lo digo por mi amistad con el padre y conociéndolo muy bien. Por eso te digo, se tienen que dar una serie de cosas a la par. A mi afortunadamente me han acompañado toda la vida empresas corondinas, si bien hoy no salgo a buscar, durante los 25 años que corrí cuando era joven, fueron varias las empresas, incluso nacionales, las que me daban una mano. Yo destaco de correr, la perseverancia, que ya es un campeonato. Uno corre para ganar, pero siempre pueden haber circunstancias de la vida y uno no llega por alguna causa, pueden ser muchos los factores. A veces necesitas mucho dinero para tener un coche a la altura y algo de suerte, que eso ayuda a llegar a la cumbre".