Unos 20 padres de sexto grado iniciaron una propuesta en una escuela de Mendoza y en pocas semanas el movimiento congregó a unas 300 familias del colegio primario San Nicolás, en Chacras de Coria. El objetivo fue postergar que los chicos tengan teléfono propio hasta los 13 años y restringir el acceso a redes sociales hasta los 16, bajo un acuerdo colectivo llamado Pacto Parental.


































