En el escrito, el juez resumió la situación así: "Matías, por un lado, expresa la seguridad en sentir su identidad de género desde lo masculino, de allí el pedido de cambio de nombre, aludiendo que así [Matías] ya lo llaman en su núcleo familiar y social". "Pero, por otro lado —continuó el magistrado—, reconoce que su cuerpo tiene rasgos y resabios femeninos por lo cual hasta que se sienta preparado (en madurez y en lo que hace a lo psico-socio-emocional) para encarar algún tipo de modificación médica en su cuerpo, considera conveniente que se mantenga la designación de su sexualidad como femenina".