Todo ocurrió el viernes 8 de julio al mediodía, en el Club de Suboficiales "Achalay". En el lugar también había festejos de cumpleaños y otros eventos, lo que generó la confusión inicial del contexto de lo ocurrido. El Cabo Nathanael Verón recién se había presentado al Regimiento de Monte 30 en Apóstoles (Misiones) y recibió la orden, junto a sus camaradas, de comprar un costillar, chorizos, cervezas, vinos, whiskys y helado para festejar su recepción al lugar. En eso estaban cuando el joven suboficial se tiró por propios medios (pero obligado) a la pileta en cuestión, allí golpeó fuertemente pero nadie (ni él mismo) notó las consecuencias físicas debido a la ebriedad de todos. Verón quedó a un costado hasta las 18, cuando notaron que algo no andaba bien. Fue trasladado a la Compañía de Monte A, donde fue atendido por la enfermera y médica de turno. Luego fue llevado al hospital local y trasladado a la capital provincial. Se especulaba que fuera trasladado por vía aérea hacia el Hospital Militar Central, en Buenos Aires, pero los médicos lo rechazaron porque advierten que no lo soportaría.