A lo largo del tiempo, los objetos cotidianos se cargaron de significados simbólicos que exceden su función práctica. Entre ellos, los cuadros ocupan un lugar especial dentro del imaginario popular: se asocian a mensajes, presagios y señales. Cuando uno de ellos se cae sin una causa aparente, muchas personas sienten inquietud y buscan interpretar qué podría estar anunciando ese hecho inesperado.

































