Con la llegada del invierno, los días más cortos, las temperaturas bajas y la humedad del ambiente transforman por completo las necesidades de las plantas, tanto en interiores como en exteriores. Un error muy frecuente es mantener la misma rutina de riego. Sin embargo, entender por qué es necesario reducir el riego en esta temporada puede ser clave para conservar la salud de todo tipo de plantas.


































