El 8 de septiembre de 2022, el mundo fue testigo del fin de una era. Hoy, la figura de la reina Isabel II trasciende los manuales de historia política para adentrarse en los de comunicación visual. En un mundo donde la imagen pública define liderazgos, la soberana británica comprendió tempranamente que su guardarropa era una extensión de su voz.


































