Dentro de la astrología kármica, los movimientos planetarios representan oportunidades de crecimiento y aprendizaje. Uno de los tránsitos que despierta mayor interés es el ingreso de Júpiter en la casa de Leo, una combinación que suele asociarse con la expansión del potencial individual, el fortalecimiento de la autoestima y la necesidad de expresar los talentos de manera auténtica.





































