Durante los primeros días de su visita oficial a Surinam, Máxima de Holanda volvió a consolidarse como una de las figuras más influyentes de la moda real. En el banquete de estado ofrecido por la presidenta Jennifer Geerlings-Simons, en Paramaribo, sorprendió con un vestido de gala en tono caramelo degradé, de escote en V profundo y apliques que descendían desde los hombros hasta el piso.




































