El vaivén de la moda es cíclico. Lo que alguna vez fue tendencia puede volver con fuerza, transformado, reinterpretado y adaptado a las sensibilidades actuales. Si en las últimas temporadas el estilo Y2K —con su brillo, su audacia y su estética maximalista— reinó en las pasarelas y las calles, el invierno 2025 se prepara para rendirse a los encantos de una década previa: los años 90.



































