Con la llegada del invierno, las tendencias en belleza vuelven a renovarse y un clásico recupera protagonismo: las uñas negras. Aunque este color nunca desaparece por completo de las manicuras, durante la temporada más fría del año gana fuerza gracias a su versatilidad. Además, comenzó a instalarse una teoría que relaciona esta elección estética con el empoderamiento y la confianza.
































