Desde tiempos antiguos, los espejos han sido considerados objetos mágicos y cargados de simbolismo. La creencia de que romper un espejo trae siete años de mala suerte se ha transmitido de generación en generación y se mantiene vigente en muchas culturas alrededor del mundo. Pero, ¿de dónde proviene esta superstición y por qué perdura incluso en la era moderna?


































