La inteligencia artificial (IA) es como el mar: no es algo a lo que debamos temer, pero sí respetar. Y, me atrevo a sumar, es esencial que la conozcamos bien para convertirla en una aliada de lujo. En lo que respecta al liderazgo, se han escrito innumerables páginas que exploran sus múltiples facetas. Hoy, sin embargo, la conexión entre liderazgo y tecnología se ha vuelto imprescindible.

































